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Sevilla, con su amalgama de culturas y ese encanto de su gente, es una capital que tiene de todo para ofrecerte. Si planificas bien tu visita, dos días son suficientes para que te lleves en el recuerdo lo mejor de esta ciudad. Y quítate la preocupación y la carga de tu maleta con la consigna de equipaje.

¿Qué hacer en Sevilla en un fin de semana?

En primer lugar, reserva tu alojamiento y las entradas para las visitas que tengas pensado hacer. No pierdas tiempo haciendo colas y gestiones varias. El barrio de Santa Cruz puede ser una buena opción para tu estancia. Cuenta con una gran variedad hotelera y de restauración, y está cerca de muchas de las visitas que no debes perderte. Aprovecha también para reservar tu locker y olvidarte del problema de qué hacer con tu equipaje.

Para ello, puedes contar con LOCK & enjoy! Te ofrece varias opciones en Sevilla. Vayas en tren o en autobús podrás quitarte ese peso de encima y limitarte a disfrutar de tu recorrido.

En el centro de Sevilla: Los Reales Alcázares y la Catedral

Para empezar fuerte tu primer día, lo suyo es el centro de Sevilla. Comienza con los Reales Alcázares. Es una parada obligada y que te llevará tiempo. Este recinto amurallado se comenzó a construir en el siglo IX, y se vio influenciado por las diferentes culturas de cada momento. Así, te encuentras rodeado de palacios, jardines, alcobas y patios de estilo árabe, gótico, mudéjar o renacentista.

Sigue en Sevilla tu ruta, dirigiéndote a la catedral de Santa María. Este impresionante edificio es el templo gótico más grande del mundo. Su tamaño y su majestuosidad te dejarán impresionado. Déjate deslumbrar por la belleza de su interior y exterior y siéntete pequeñito con su grandeza. Como dato curioso, podrás ver la tumba de Cristóbal Colón.

Una de las principales características de esta catedral es que se construyó sobre una mezquita, y el Patio de los Naranjos y la famosa Giralda son restos de su pasado árabe. La Giralda no es otra cosa que el alminar de la antigua mezquita. Puedes subir para dejar vagar tu mirada por toda Sevilla desde 100 metros de altura. Y no te preocupes, no tendrás que subir escaleras. Pero sí unas 35 rampas. El sultán la construyó así para poder ir con su caballo. Cuando se convirtió en un templo cristiano se añadió la última parte como campanario.

Sevilla en ruta: Archivo de Indias, barrio de Santa Cruz y Triana

Puedes seguir tu visita en el Archivo de Indias. Este edificio alberga todos los documentos de la época en la que Sevilla era el centro neurálgico del comercio con América. Mapas de las colonias y curiosidades harán las delicias de los interesados en la historia. No te llevará mucho tiempo y, además, la entrada es gratuita.

Siguiendo por el centro de Sevilla es el momento de que te pierdas por el barrio de Santa Cruz. Hay mucho que ver, pero nada en concreto. Simplemente, deja que tus pies y tus ojos te guíen. Calles estrechas y sinuosas, pequeños patios interiores, casas blancas engalanadas con flores, imprégnate del ambiente y disfruta.

Ha sido un día intenso. Pero todavía no ha terminado. Recoge tus maletas en tu consigna de equipaje, refréscate con una ducha en tu hotel y empápate del ambiente más sevillano en Triana.

Cruzando el río Guadalquivir por el puente de Isabel II llegarás al barrio de Triana, barrio sevillano por excelencia. Escoge un restaurante para cenar o come unas tapas en un bar. Disfruta de unas copas en un tablao flamenco o mézclate con los sevillanos.

La plaza de España y el parque de María Luisa

Segundo y último día en la ciudad. Recuerda que LOCK & enjoy! puede ser tu solución para no deambular por ahí con tus maletas una vez que salgas de tu alojamiento.

Comienza con la plaza de España. Con forma semicircular y un canal con varios puentes, puedes disfrutarla a pie o en bote, si te apetece remar un rato. Una plaza monumental con 48 bancos con azulejos que representan a las provincias españolas, salvo Sevilla. En el momento de su construcción, Canarias era una provincia única.

Junto a la plaza encontrarás el parque de María Luisa, una de las zonas verdes de la ciudad. Pasea entre los jardines verdes y las refrescantes fuentes. También encontrarás dos preciosos edificios de estilo mudéjar que albergan el Museo Arqueológico de Sevilla y el Museo de Artes y Costumbres Populares.

Para terminar tu visita puedes dirigirte a la Alameda de Hércules, la zona de moda en la ciudad, y tomarte una copa de despedida. De camino pasa por las Setas para opinar sobre ellas. Esta controvertida estructura de madera y acero rompe por completo con la imagen típica de Sevilla, pero ya se ha convertido en un icono de la ciudad.

Por último, solo te queda recoger tu maleta si la habías dejado en una consigna de equipaje y despedirte de esta ciudad. ¡Hasta la próxima!

Rocío Santos

Diplomada en Turismo por la Universidad de Sevilla, esta profesional tiene más de 15 años de experiencia en gestión de eventos turísticos. Especialista en planificación y organización, ha trabajado en entornos diversos, creando experiencias exitosas para clientes. Su combinación de formación y experiencia la convierte en una experta en su campo.