Benidorm tiene una cara que casi nadie ve. Más allá de playas conocidas y calles llenas de gente, existen una serie de rincones secretos en Benidorm que no aparecen en los recorridos habituales. Lugares concretos, reales y poco transitados donde todo cambia: el ruido desaparece, el paisaje domina y la experiencia es completamente distinta.
Nosotros no vamos a hablarte de lo típico. Si buscas un Benidorm alternativo, aquí tienes espacios que de verdad encajan para conocer otra forma de ver la ciudad. Sitios que no están pensados para el turismo masivo y que requieren un mínimo de curiosidad para descubrirlos.
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Rincones secretos de Benidorm: qué ver diferente
Si te interesa descubrir qué ver diferente en Benidorm, hay una clave clara: salir de los caminos principales. No basta con alejarse un poco, hay que fijarse en esos puntos que no están señalizados, que no tienen carteles y que no forman parte de las rutas más repetidas.
Ahí es donde empieza lo interesante.
La mina de ocre de Serra Gelada
Dentro del Parque Natural de Serra Gelada hay uno de los secretos más desconocidos de la zona: una antigua mina de ocre excavada en la roca.
No está señalizada como punto turístico, y eso hace que la mayoría de las personas pase muy cerca sin saber que existe. El acceso no es evidente, ya que se encuentra en un tramo de sendero secundario.
Cuando llegas, lo que encuentras es una cavidad abierta en la montaña, con restos visibles de su antiguo uso minero. El interior no es profundo, pero sí lo suficiente como para entender que estás en un lugar que no ha sido adaptado para turistas.
El entorno refuerza esa sensación. Está rodeado de roca, con el mar muy cerca y sin apenas presencia de gente. Ten en cuenta que no hay servicios ni señalizaciones oficiales.
Este tipo de lugar encaja perfectamente dentro de los sitios poco conocidos en Benidorm, porque no está preparado para el turismo, sino que forma parte del paisaje natural.
La “Cueva de la Boca de la Ballena”
Muy cerca de la costa, también en Serra Gelada, se encuentra otra de esas localizaciones que cuesta identificar si no sabes dónde mirar.
Se trata de una formación rocosa conocida como la “Cueva de la Boca de la Ballena”. Su nombre viene por la forma de la entrada, que recuerda a una boca abierta.
No es un punto señalizado ni visible desde rutas principales. Para llegar tienes que desviarte por senderos menos transitados, lo que hace que casi nadie pase por allí.
La cueva no es grande ni profunda, pero su forma y su ubicación la convierten en un lugar muy particular. Está integrada en el acantilado, con el mar como fondo constante.
Es un espacio completamente tranquilo, donde lo único que se escucha es el sonido del agua. Es uno de esos lugares ocultos en Benidorm que no aparecen en mapas turísticos, pero que están ahí, esperando a ser descubiertos.
Torre de Les Caletes
Mientras la mayoría de gente se concentra en las playas, muy cerca hay un punto histórico que pasa totalmente desapercibido: la Torre de Les Caletes.
Más que una torre, es un pequeño yacimiento con restos de estructuras romanas. Se encuentra en una zona elevada, junto al mar, pero no está integrado en rutas turísticas habituales.
El acceso es sencillo si sabes dónde está, pero al no estar señalizado de forma destacada, muchos ni siquiera se plantean visitarlo.
Cuando llegas, encuentras muros de piedra, restos arqueológicos y un entorno abierto. No hay paneles explicativos ni recorridos marcados. Esto permite recorrer el espacio de forma libre, sin presión ni aglomeraciones.
Es uno de los ejemplos más claros del Benidorm alternativo, donde el interés no está en hacer lo habitual, sino en lo que representa el lugar.
Senderos discretos de Serra Gelada
Más allá de los caminos principales del parque, existen pequeños senderos secundarios que no están señalizados de forma evidente. No son rutas oficiales ni tienen indicaciones claras, pero sí conectan distintos puntos del parque y permiten acceder a zonas menos transitadas.
Aquí es donde realmente aparece ese lado diferente de Benidorm. Caminos estrechos, tramos junto a acantilados y zonas donde no te cruzas con nadie.
No necesitas recorrer grandes distancias. A veces, desviarte unos metros del camino principal es suficiente para cambiar completamente el entorno.
Estos senderos forman parte de los sitios poco conocidos en Benidorm, porque no están pensados para visitas masivas, sino para quienes buscan conocer lugares alternativos.
Descubrir rincones secretos de Benidorm es cambiar la forma de ver la ciudad. No hablamos de lugares espectaculares llenos de gente, sino de espacios concretos donde el entorno manda: una mina olvidada, una cueva casi invisible, restos históricos sin señalizar o senderos que no aparecen en mapas. Sal de lo típico y descubre algo diferente en tu visita a la ciudad. ¡Te esperamos en el Benidorm alternativo!